¡DEJA DE TRATAR DE CAMBIAR A LOS DEMÁS!

Intentar que los demás cambien es una pérdida de energía.


Lo único que puedes hacer es ser un modelo para ellos, y si no lo entienden, dejarlos. La vida es demasiado corta. Podrías pasarte fácilmente toda la vida tratando de cambiar a alguien sin conseguirlo.

Las personas que frecuentamos en la vida suelen ser espejos de nosotros mismos. Si un rasgo de alguien te disgusta, es probable que sea la imagen reflejada de una característica que también es tuya, pero que detestas y por ello sólo la ves en los demás. O bien podría ser que esa persona refleje lo opuesto de uno de tus rasgos para mostrarte lo que necesitas equilibrar. Si te obsesiona la limpieza y atraes a alguien perezoso y dejado, esa persona puede estar ahí para ayudarte a que te relajes y te sueltes un poco. O bien puede ser el signo de que tienes que seguir tu camino y buscar a otra.

Aprende lo que puedas de los demás, pero no intentes cambiarlos. Es una enorme pérdida de energía, que utilizarías mucho mejor para trabajar en tu propia vida. Tu quieres que los demás te amen tal como eres, de modo que juega limpio y ámalos tu también tal como son. Trata de que sus defectos te parezcan adorables.
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